Llegaba el Real Madrid con la moral por los suelos tras su decepcionante KO en la Copa del Rey y había incertidumbre por saber hasta qué punto le había afectado el palo y si iba a ser capaz de reaccionar. La incógnita se mantuvo sólo durante el primer cuarto, en la que el Zalgiris, a lomos de un gran Brazdeikis (16) prolongó algo su desasosiego (22-24). Duró poco, porque los blancos fueron muy superiores.

