En el WiZink Center se palpaba cierta expectación antes del partido. La parroquia blanca, inquieta por las dolorosas derrotas de su equipo ante el Baskonia y el Barcelona, esperaba una reacción. Y tampoco quitaba ojo al número 4 del Maccabi, el ‘español’ Lorenzo Brown, en la agenda del Real Madrid para la próxima temporada tras el no de Campazzo. El suspense estaba garantizado, pero duró poco porque los blancos, en un ejercicio ofensivo formidable, desplumaron al Maccabi más errático que se recuerda (98-65).

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *