La temporada ha entrado en su fase natural, con partidos cada tres días, y el ritmo obliga a los grandes aspirantes también a victorias de carril, sin florituras, porque sí. Mucho de eso hizo el Madrid contra el Espanyol, al que despachó con dos cañonazos de Militão y Mbappé (ya suma siete goles en seis encuentros). Una tarde con un aire protocolario para los blancos, sin necesidad de exhibiciones ni esfuerzos agonísticos, resuelta por pura ley de la gravedad. El Espanyol compareció en el Bernabéu sin Pere Milla y con el ánimo de casi todos los rivales: hacer largo el choque, no patinar y afinar arriba. Un plan de mínimos derribado por los dos zurriagazos fulminantes. Para cuando quiso espabilar, ya iba 2-0 y sumó su primera derrota del curso. En Chamartín, su última victoria en Liga es del siglo pasado (1996).

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *