<strong>Igual que el gol de Iniesta o la defensa sobre el triple de Nocioni</strong> forman parte de la memoria histórica deportiva de este país, el polo, el deporte del glamour y el papel cuché, guardará, a su escala, un hueco para siempre a Pelayo Berazadi, cuyo disparo en la prórroga de la final del Mundial voló medio campo, unos 40 metros, para pasar entre los dos palos de la portería estadounidense.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *