Los Mavericks acabaron muy descontentos con el arbitraje en su derrota por dos puntos ante los Warriors (125-127). Hubo una confusa jugada en la que los de Dallas, después de un tiempo muerto, se pensaban que era posesión para ellos. Sin embargo, era para el rival, que aprovechó el desconcierto local para anotar la canasta más fácil en la historia de la NBA en un cinco contra nadie.

