El final de temporada para Antonio Rüdiger no fue el soñado. El central alemán, uno de los pilares defensivos del Real Madrid, cerró el curso con una sensación agridulce, marcada por un error en el partido ante el PSG que aún resuena en su memoria. El peor fallo de su carrera, un golpe anímico inesperado para un jugador que se ha caracterizado siempre por su fortaleza mental y su fiabilidad sobre el terreno de juego. Solo falló un pase en todo el encuentro ante los franceses, pero su error fue fatídico.

