El Leipzig, equipo recién llegado a la realeza del fútbol alemán, se llevó por delante al Madrid. Un recreativo Leipzig provocó el primer patinazo del conjunto de Carlo Ancelotti, penalizado por un inicio blandengue, a rebufo de un rival mucho más huesudo. Tampoco tuvo colmillo cuando más a tiro se puso el conjunto de Marco Rose. Un traspié con remedio. El Real tiene a un paso el primer puesto, le resta ganar al Celtic en Chamartín en la última jornada. En Alemania compareció sin más argumento que algunas pisadas de Vinicius. No fue un Madrid real. De largo, el peor Madrid del curso. En Alemania no hay siestas que valgan.

