En el caos que llevó al Madrid a la decimocuarta Copa de Europa, no hubo noche más angustiosa que la continuación de su victoria por 1-3 contra el Chelsea en la ida de los cuartos de final. Una semana después, a falta de 15 minutos para terminar la vuelta en el Bernabéu, los ingleses ya estaban en ventaja (0-3), el VAR les había anulado un gol, y Courtois multiplicaba los panes y los peces. Bajo ese recuerdo todavía fresco de pánico absoluto se presenta el desenlace de los octavos ante el Liverpool (21.00, Movistar Liga de Campeones). Mismo entrenador, mismo escenario y una plantilla casi calcada afrontan la gestión de otra amplia ventaja, el 2-5 en Anfield.

