Los Spurs pisaron el acelerador con su contundente 138-125 endosado a los Dallas Mavericks, con un espectacular triple-doble de 40 puntos, 12 rebotes y 12 asistencias de Stephon Castle. A sus 21 años, es el jugador más joven en la historia de la NBA en alcanzar esas cifras en un encuentro.

