Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona… Los grandes de la historia se fueron escalonando en el tiempo, permitiendo sucesivos reinados en solitario. En esta última época hemos tenido la suerte de convivir con dos, Messi y Cristiano, enfrentados para nuestra suerte en LaLiga durante lo mejor de sus carreras. Messi es un prodigioso talento natural, se le cae el fútbol de los bolsillos; Cristiano, un fenómeno físico de la naturaleza alimentado por una voluntad inagotable. Se empeñó en el imposible de disputarle la primacía a Messi, y hasta llegó a arrebatarle cuatro veces el Balón de Oro. (El primero de sus cinco es previo a la explosión del argentino). Durante nueve temporadas mantuvo el bárbaro promedio de 50 goles con el Madrid.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *