En una jornada que nadie olvidará por los gritos de dolor de la legendaria Lindsey   Vonn en la pista  Olimpia della Tofane en Cortina d’Ampezzo, un nombre propio hacía que Francia subiese a lo más alto a unos 50 kilómetros de distancia, en Rasen-Antholz. La nación tricolor abría el palmarés del biatlón con un triunfo sólido en la prueba del Relevo Mixto, pero los focos no eran del conjunto. Y sí de Julia Simon, la estrella que tiene una condena de cárcel por robar. 

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