Le convenía el empate al Atlético para que los perseguidores del clasificado Brujas en el grupo igualasen todos a cuatro puntos, pero el Oporto dio el golpe en Leverkusen (0-3) en un duelo que fue un carrusel de emociones para Xabi Alonso en su segunda comparecencia en el banquillo alemán. El cuadro luso marcó en su primer intento y le propinó un sopapo al Bayer, que había comenzado exuberante. Cuando se quiso levantar falló un penalti Demirbay y cuando festejó un gol intervino el VAR para quitárselo apenas pasada la media hora de partido.

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