Intenso pulso entre el Granada y el Mallorca, un duelo que se decantó del lado rojiblanco gracias a la puntería de Alemañ y a la solidez defensiva de los andaluces. Una receta que sirvió a los locales para maniatar a los baleares y apuntarse el primer triunfo del curso con un ejercicio de concentración y constancia digna de elogio.

