Podrán cambiar los objetivos, las franjas de la camiseta e incluso los rostros en las taquillas del vestuario, pero en el Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone hay dos factores que se mantienen inalterables al paso del tiempo: las manos salvadoras de Jan Oblak, duodécima campaña ya como guardián de la portería colchonera, y el 4-4-2 de los últimos años.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *