España ya está entre las cuatro mejores selecciones del mundo. Un lugar acorde a su presente imponente, pero que a lo largo de su historia sólo pisó en dos ocasiones. La primera fue en 1950, cuando acabó cuarta en el Mundial de Brasil. La otra, hace hoy 16 años, cuando el gol de Iniesta cosió para la eternidad la estrella de campeones del mundo. La que busca compañera.

