Tras alcanzar la gloria, una vez más, sobre la arcilla de París, Rafael Nadal consumó este domingo la última hazaña de una carrera que no deja de sorprender, ni siquiera a él mismo. “No me esperaba esto, la verdad”, dijo, emocionado, tras barrer a Casper Ruud (6-3, 6-3, 6-0) en la Philippe-Chatrier. Como era de esperar, el mundo del deporte no tardó en hacerse eco del decimocuarto título del balear en Roland Garros, 22º Grand Slam de su carrera.

