No es fácil, estamos luchando y hay muchas lesiones. Al final, a la UEFA y a la FIFA les da igual. Juegas muchos partidos y no hay tiempo para descansar». La reflexión de Thibaut Courtois a finales de 2025 no fue una queja aislada. Fue el reflejo de una preocupación que desde hace años comparten futbolistas, entrenadores y cuerpos médicos de todo el mundo.

