El Mundial 2030 prepara sus relatos
Fuente: El País Original en elpais.com
Cada elección de la sede del Mundial, o de una miscelánea de sedes en el caso de la edición que se disputará en 2030, responde a intereses políticos de la FIFA, más o menos encubiertos y en ocasiones con imprevistas lecturas finales. En 1964, durante la presidencia del inglés Stanley Rous, se estableció un modelo transatlántico de alternancia, con una secuencia fijada a largo plazo: México 70, Alemania 82, Argentina 76 y España 82. Esta exclusiva relación Europa-América no se abandonó hasta el año 2002, en plena ebullición del fútbol como industria global del entretenimiento, favorecida por los incesantes avances tecnológicos —satélites de comunicación, computadores personales, telefonía móvil, internet…— y los profundos cambios en los ciclos políticos y económicos: caída del muro de Berlín, desmembramiento de la Unión Soviética, consolidación del gigante chino en la escena mundial y el reguero de petrodólares procedente de los países del Golfo Pérsico y Arabía Saudí.