"Cuando preocupaba que Bellingham no se adaptase bien"
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Si el fútbol no existiera habría que inventarlo</strong>. Es su acentuada condición de deporte imprevisible lo que le hace distinto al resto de disciplinas y le confiere ese poder de atracción que fascina a millones de aficionados en cualquier rincón del planeta. Pongamos a Jude Bellingham de ejemplo. <strong>Cuando el Real Madrid decidió ir con todo a por su fichaje, asumiendo que superaría los 100 millones, dentro del club justificaban esa apuesta en que se trataba de un refuerzo estratégico </strong>porque venía a cerrar el círculo de la renovación de un centro del campo irrepetible en la historia del club: Casemiro-Kroos-Modric. Había que pagarlo para tenerlo tanto como para evitar que lo tuvieron los competidores directos.