No han sido pocos los que, a lo largo de toda su época en el banquillo, han tratado de restar méritos a los éxitos de <strong>Simeone</strong>, entendiendo que el objetivo que cada año le marcan desde los despachos de clasificarse para la <strong>Champions </strong>(y que ha permitido el crecimiento y la supervivencia del club) se trata de un objetivo menor, el mínimo exigible para el <strong>Atlético</strong>. Sin embargo, basta con echar una mirada a la nómina de acompañantes en las últimas once ediciones de la máxima competición continental, por un lado, y a los medios con que lo han conseguido, por el otro, para comprobar que la rutina instaurada por El Cholo se trata, sencillamente, de un milagro.

