En las gradas de la pista de esquí de Tofane, Marisa acaricia el Rosario que lleva al cuello. «Es el mismo que el día que operaron a Iraide de la espalda. Lleva 150 tornillos. Ese día le recé a la Virgen para que saliera bien. Hoy lo único que le pedía era que terminara las dos mangas y que disfrutase«, confiesa la madre de Iraide Rodríguez, la benjamina del equipo español con 17 años y que el curso que viene estudiará Medicina.

