Antonio Arena, futbolista de las inferiores de la Roma, protagonizó uno de los debuts más impresionantes que se recuerdan en el fútbol profesional. Al jovencísimo jugador, de tan sólo 16 años, le bastaron dos minutos en el terreno de juego para convertir el primer balón que tocaba como profesional en gol. un tanto que ponía las tablas en el marcador, pero que a la postre no impidió la victoria a domicilio del Torino en octavos de la Copa Italia.

