El Real Madrid sufrió en Vitoria, como era de esperar, para mantenerse en la pelea por LaLiga. Se puso por delante en la mejor acción del curso de Camavinga, tuvo que afrontar una hora de partido con diez por una acción injustificable de Mbappé, resistió con orden ante un Alavés obcecado en los centros laterales y ató la victoria tras la expulsión de Manu Sánchez, ignorada por Soto Grado en primera instancia. Arbitraje calamitoso del riojano, que no vio en directo ni lo fino ni lo grueso. También tuvo mérito salir airoso ante semejante concierto.

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *