Pudo anular Soto Grado el gol del Betis por falta de Antony a Mendy. No lo hizo. Jugada polémica. Tampoco se hablará mucho de ello porque en realidad el Madrid necesitaba los puntos no de forma perentoria. Pero, aparte de eso, el Madrid, aunque fuera en el minuto 93 y de una forma quizá un poco injusta, pagó cara su desidia. No jugó para ganar, aunque pudo hacerlo. Se confió demasiado. Lunin, que no sabe lo que es dejar su puerta a cero, salvó el 1-1 en dos o tres ocasiones. Una de ellas, por partida doble, muy clara, ante Bakambu, tras un fallo en la recepción de Rudiger. El empate, pues, era algo que se veía venir.

