La puesta en escena del Real Madrid en la Copa del Rey de Valencia no pudo ser mejor: gritó a todos que ha venido a ganarla. Y lo hizo con un recital de baloncesto ante el Unicaja, al que trituró 100-70, en un choque sin historia. Bueno sí, la que escribió el equipo de Scariolo desde una implacable defensa y un ataque fluido, mitad por mérito blanco y mitad por demérito malagueño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *