Vini está en el barco de Lamine. El jugador del Barcelona, afectado abandonó el campo cabizbajo y decepcionado. Y no, no fue por el empate ante Egipto, si no por el episodio que se vivió en las gradas durante el encuentro. Yamal se pronunció después en redes sociales, denunciando lo vivido en Cornellà, donde se escucharon cánticos de “Musulmán el que no bote”. Un episodio racista que vuelve a golpear al fútbol y que, una vez más, sitúa a España en el foco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *