Aunque Felipe Massa nunca llegó a ganar un Mundial de F1 con Ferrari (pese a que, por unos segundos, así lo creyera en 2008), su paso por la Scuderia dejó buen recuerdo en Maranello. Un cariño que se plasmó hasta en uno de sus coches de calle, el Ferrari LaFerrari que compró en su último año en Italia.

