A Piqué siempre le ha gustado ser arte y parte, también en el fútbol, jugador y empresario al mismo tiempo, una asociación que a juicio de muchos aficionados supone “pasarse de listo”, acostumbrados como estaban a que las estrellas invirtieran en negocios como las inmobiliarias o la gastronomía, millonarios como son los que forman parte de clubes como el Barça. A fin de cuentas, el defensa azulgrana siempre se rigió por un lema que escuchó del empresario Warren Buffet: “Nunca inviertas en un negocio que no puedes entender, pero ve hasta el final en lo que creas”. Un mensaje propio de un gurú de Wall Street.

