El 16 de septiembre de 2017 fue la primera vez que la pelota rodó sobre el césped del Metropolitano. El Atlético había terminado su mudanza y tras comenzar LaLiga con tres partidos como visitante, los de Simeone pisaban por primera vez su nueva casa. El Málaga era el invitado a la fiesta y Antoine Griezmann se convertiría en el primer protagonista. El francés anotó el primer gol del nuevo estadio y comenzaría su idilio con el feudo rojiblanco. Siete temporadas después, ante el Girona, dirá adiós a su casa.

