Damar Hamlin, el jugador de fútbol americano que se desplomó el lunes en medio del campo, mostraba este miércoles algunos signos de mejora. Con 24 años, el atleta continúa en una UCI de un hospital especializado en trauma de Cincinnati, la ciudad que visitaba con su equipo, los Buffalo Bills. Los médicos que lo atienden afirman que su situación sigue siendo crítica, pues recibe el 50% del oxígeno que respira de una máquina. Su tío, uno de los pocos familiares que ha dado actualizaciones a los medios, dijo que el jugador defensivo tuvo que ser revivido en dos ocasiones tras sufrir un paro cardiaco. Una en la cancha del estadio Paul Brown, la otra en el centro de salud. “Tuvieron que usar el desfibrilador”, afirmó a la CNN.

