Hace tan solo un año, <strong>el Sevilla apostaba por pelear el título de Liga</strong>. Había firmado a <strong>Tecatito Corona y Julen Lopetegui</strong> insistía en conseguir a Martial. Sus deseos fueron cumplidos. Sin embargo, comenzaba una cuesta abajo que se frenó a tiempo para quedar entre los <strong>cuatro primeros</strong>. Lo que nadie podía suponer era lo que se avecinaba. Porque un año después, el Sevilla tiene en la <strong>jornada 17 hasta 22 puntos menos que el curso pasado</strong> a estas alturas. De pelear codo a codo con el Real Madrid, a hacerlo con <strong>Cádiz, Getafe, Espanyol o incluso Elche</strong>. Se ha instalado en el descenso y no es flor de un día. No es capaz de escapar de la quema. No puede.

