Cuando Xabi Alonso estaba a punto de entrar en el vestuario del Liverpool, en 2004, uno de los jefes de la caseta, Jamie Carragher, pensó: “¿Este quién se cree que es?”. El entrenador de entonces, Rafa Benítez, al comunicar a la plantilla la llegada del centrocampista, les dijo a los jugadores que el vasco ya le había comentado dónde podían mejorar desde el punto de vista táctico, según desveló hace un año Carragher. Al central y capitán aquello le pareció una osadía inaceptable. “Solo pensé: ‘22 años, viene de España y quiere decirnos lo que estamos haciendo mal. Joder, primero ponte la camiseta”, recordaba la gran referencia red. Una desconfianza inicial que, eso sí, apenas duró. “Solíamos hablar mucho de fútbol. Xabi veía muchos partidos”, cerró Carragher, hoy un animado comentarista de la televisión inglesa, a quien Alonso saludaba con cariño hace dos semanas, después del partido contra la Juventus.

