Los teclados resuenan con fuerza en la primera fila de la sala de prensa de Melbourne Park, donde los enviados especiales estadounidenses trabajan a destajo. Su país es noticia en esto del tenis, ahora que tres de sus representantes masculinos disputarán los cuartos de final del Open de Australia –por primera vez desde que lo hicieran Pete Sampras, Andre Agassi y Chris Woodruf en el año 2000– y que el próximo lunes, 10 de los 50 jugadores del ranking de la ATP portarán la bandera de las barras y las estrellas. Es decir, el gran gigante se despereza, así que el peregrinaje hacia ese primer bloque de boxes es de obligado cumplimiento porque allí idea el oráculo; esto es, Christopher Clarey, la eminencia periodística que escribe en The New York Times y ha cubierto más de 100 grandes, conocedor de todos los rincones del circuito. Recibe a su manera: piernas elegantemente cruzadas y ladeado frente al ordenador, impasible, gafas ligeramente bajadas y cabeza agachada para mejorar el campo de visión durante la explicación.

