El Barça cierra los tres encuentros iniciales de LaLiga invicto. Su balance es de dos victorias, contra Mallorca y Levante, y un empate, frente al Rayo. Pero Hansi Flick no está satisfecho. Al contrario. No le gusta lo que ve. Y no duda en decirlo, de forma pública y privada. Está disgustado, y un tanto frustrado, con el rendimiento de sus hombres y también con algunas actitudes, y quiere poner freno a estas desatinos de inmediato. Los objetivos, ser campeones en todas las competiciones, peligran.

