Pese a que desde que Eze le cayera encima en la ida obligándole a ser sustituido se extremarían los cuidados, el trabajo de fisioterapia y todos los atajos médico para que Julián Alvarez pueda estar disponible, nada podía apartar a la Araña de un partido que lleva visualizando y soñando desde mucho tiempo antes. Concretamente desde 2016, apenas un año después de ingresar en la pensión que River Plate tiene en el Monumental para formar futbolística y académicamente a sus futuras estrellas.

