33 minutos le duró al Celta de Vigo las pocas esperanzas e ilusiones que tenía en remontar la eliminatoria ante el Friburgo. Fue ahí cuando conectaron Makengo y Matanovic para firmar uno de los mejores goles de la jornada europea. El primero realizó una dejada preciosa de cabeza hacia el autor del tanto que desde más allá del fuera del área conectó un zurdazo de volea descomunal que se coló por la escuadra de Radu.

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