El debate lleva tiempo abierto. En concreto, desde el 24 de mayo de 2014, cerca de las once de la noche. Ese día, en el minuto 93 de un partido que parecía perdido, Sergio Ramos se elevó sobre la defensa del Atlético para cabecear un balón que, aunque sólo era el empate en la final de la Champions 13-14, abría de par en par las puertas de la Décima, una Champions que llevaba 12 años en barbecho. No eran los 32 que pasaron entre las finales de 1966 y 1998, la del gol de Mijatovic, pero la posibilidad, muy cierta durante 92 minutos y 48 segundos, de perder una Copa de Europa ante el eterno rival ciudadano, justifica la discusión: ¿Fue más importante en la historia del Madrid el gol de Pedja a Peruzzi o el de Sergio a Courtois?

