«Nunca sabes qué va a pasar, tengo contrato, pero el verano siempre es largo». Terminado el homenaje del Metropolitano a Griezmann el que tomó la palabra fue Jan Oblak. Segundo capitán, peso pesado del vestuario, el esloveno abrió una rendija (no es la primera vez que lo hace en las últimas temporadas) a un futuro que depende exclusivamente de su voluntad.

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