En el cuarto partido de la final de la <strong>Liga Endesa, disputado en el WiZink Center,</strong> se constató un fracaso. Con todas las letras. El <strong>hundimiento del Barcelona</strong> después de dominar, por segunda temporada consecutiva, con <strong>puño de hierro el baloncesto nacional y del ‘Viejo Continente’, </strong>y marcharse con un balance muy alejado de lo debería ser el objetivo real de la plantilla liderada por <strong>Sarunas Jasikevicius desde el banquillo y Nikola Mirotic sobre el parqué.</strong>

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *