El filósofo y el futbolista
Fuente: El País Original en elpais.com
Un día me preguntaste para qué sirve la filosofía. Recuerdo la escena. Estábamos paseando por la orilla de la playa. Tú te interesaste por lo que había estudiado de joven y yo te conté que era licenciado en filosofía. Entonces, torciste el gesto y lanzaste la pregunta: “Y eso, ¿para qué sirve?” Yo me sonreí, porque, usando una expresión futbolera, me la habías dejado botando. “Para no hacer preguntas tan tontas como esa”, te contesté, y los dos nos reímos.