A Edrice Femi Adebayo su madre le puso de apodo Bam Bam por el personaje de los Picapiedra, el niño más fuerte del mundo. La fuerza que apuntaba de pequeño le ha convertido en uno de los mejores defensores de la NBA. Pero Bam Adebayo es mucho más que fuerza bruta. Es un jugador capaz de ganar el concurso de habilidades de la NBA con sus 2,06 metros de altura y promedia 19 puntos por partido en la temporada regular con los Miami Heat. En los dos primeros partidos de la eliminatoria con los Celtic había estado casi desaparecido. Este sábado por la noche, cuando todas las miradas estaban puestas en Jimmy Butler, Adebayo reapareció y se dio un festín. Los Heat se colocan 2-1 en la final de la Conferencia Este gracias a su victoria en Boston (103-109).

