En el ecuador del parón por la Guerra de Irán, ahora en ese alto en fuego declarado por Donald Trump y celebrado en puntos estratégicos como Líbano, la Fórmula 1 ya ve la luz al final del túnel. No se fue a Bahréin y Arabia Saudí, y se encara la recta final hasta el Gran Premio de Miami. «Se ha hecho largo, estoy deseando volver a subirme al coche», reconoce el piloto que encabeza las listas, Andrea Kimi Antonelli. Sus dos victorias solventes en Shanghái y Suzuka le disparan y defenderá nueve puntos (72-63) sobre su compañero George Russell y 23 ante Charles Leclerc, líder de Ferrari.

