Diez minutos de la segunda parte habían transcurrido cuando Vinícius se inventó una obra de arte en Lisboa. Un pase de Mbappé para abrir a banda izquierda permitió al brasileño encarar a Dedić y sacarse un disparo tenso con el interior hacia la escuadra izquierda de Trubin, con el que el Real Madrid selló su victoria en el Estádio da Luz.

