El Espanyol logró la permanencia de manera agónica después de derrotar a la Unión Deportiva Las Palmas, equipo ya descendido. De esta forma, hizo estéril el triunfo del Leganés frente al Valladolid (3-0). Los madrileños necesitaban al menos el empate de los catalanes y ganar su partido para permanecer en Primera. No fue fácil, no obstante, para el Espanyol, que abrió el camino de este triunfo tan clave con un discutido penalti de Essugo a Véliz que pitó Ortiz Arias en el minuto 65. La afición blanquiazul invadió el terreno de juego a la conclusión del choque y subió en hombros a sus héroes, el meta Joan García, el delantero Javi Puado y el técnico Manolo González, entre otros.

