El Espanyol visitaba las islas para medirse al Atlético Baleares de Luis Blanco, quien fuera técnico perico y que hoy se ha convertido en el verdugo blanquiazul con una merecida clasifiación. El conjunto catalán presentaba un equipo con bastantes rotaciones, dando minutos a algunos de los futbolistas menos habituales, pero lo de Manolo González no han dado la talla en el Estadio Balear que le ha puesto más ilusión y ganas para apear de la competición a un Espanyol que queda fuera de la Copa del Rey.

