El <strong>partido entre los Edmonton Oilers y los Tampa Bay Lightning </strong>quedó en silencio en el transcurso del segundo periodo cuando <strong>Evander Kane</strong>, alero del conjunto canadiense, se levanta del suelo y corrió despavorido hacia su banquillo. A pesar de agarrarse fuertemente la muñeca, <strong>un chorro sangre caía sobre la pista</strong>. Sólo unos segundos antes, había sufrido un corte en su mano al pasar por encima el patín del jugador de Tampa, Pat Maroon.

