«Buscábamos una capital de provincia por la cual, a través de su masa social, pudiéramos hacer crecer al equipo”. Esta fue la primera piedra que necesitaron Íñigo Asensio, Luis Alonso y César Navas, los tres nuevos inversores que en junio de 2025 apostaron por Cuenca y por la Unión Balompédica Conquense, para empezar a hacer crecer a un club acostumbrado a las categorías modestas del fútbol español. Y, por qué no, llevarlo al fútbol profesional en un corto plazo de tiempo.

