Bajo el mando de Eusebio Unzue, inmutable al frente desde casi los inicios del equipo, años 80 del pasado siglo, y compartía la dirección con José Miguel Echávarri, el staff técnico del Movistar ha vivido este otoño una renovación que a los viejos aficionados les sorprende, dada la tradicional ausencia de noticias en ese ámbito de un conjunto en el que la ley son la prudencia y la paciencia. Una nueva virtud de estos tiempos, la de la prisa y la aceleración hacia un futuro que parece que siempre se escapa entre los dedos, y hasta los jóvenes de la generación Z empiezan a sentirse viejos, las ha sustituido a ambas, y a las raíces, y nuevas palabras fetiche llenan los discursos.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *