Con cuarto de hora por jugarse, con empate en el marcador, Simeone agotó sus cambios tirando de Nahuel Molina y Javi Galán. Así están las cosas por el Metropolitano y con esa plantilla trabaja Simeone. La mejor de la historia, por supuesto. El entrenador tampoco ha dicho esta boca es mía al respecto, así que debe darla por buena. De lo que tenía en el banquillo, si acaso se podía reclamar a Koke. Pero es que el capitán salió señalado del estreno liguero, como tantos otros, incluido el propio entrenador, andan señalados ya. Porque el Elche aguantó ese rato más los siete de prolongación para hurgar en la herida. Que a las primeras de cambio parece profunda.

