El Barcelona de Xavi Hernández tiene dos caras. Una segura y fiable, Ter Stegen tiene una fortaleza en la Liga (siete goles recibidos en 21 partidos); mientras que, cuando se muda a Europa, los azulgrana se convierten en un equipo endeble y dubitativo: ha encajado 14 dianas en siete encuentros, 12 en la fase de grupos de la Champions y dos ayer en los dieciseisavos de final de la Europa League ante el United. En la Ciudad Deportiva azulgrana tenían un diagnóstico. “Cuando quedamos fuera de la Champions teníamos lesionados a nuestros mejores centrales”, explicaban desde el organigrama del Barcelona, en referencia a las bajas de Koundé, Araujo y Christensen ante el Inter en la fase de grupos. Ante el Manchester United, en cualquier caso, Xavi contaba con Araujo y Koundé y optó por darle descanso al danés Christensen (saltó al campo en el segundo tiempo). El Barcelona, sin embargo, volvió a sufrir en la zaga.

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